Desde hace algún tiempo se está utilizando mucho la leche de coco para cocinar, la que venden en lata que es más espesa que la bebible. Se trata de un producto de origen oriental que, como todos los productos orientales, se han ido introduciendo en nuestra gastronomía, poco a poco, hasta formar parte de una gran cantidad de platos que están a la orden del día.
Yo uso la leche de coco para hacer la salsa curry, que forma parte de algunas de las recetas publicadas en este blog. Albóndigas, garbanzos con verduras…riquísimas. En esta ocasión le ha tocado el turno al pescado. Pero no se trata exactamente de una salsa curry, es distinta pero lleva leche de coco. Lo mejor es usar filetes de pescado, en vez de pescados enteros o con las espinas. El gallo, la merluza y el mero son ideales.
Qué necesitamos:
- Filetes de pescado fresco (gallo, merluza, mero…)
- Media cebolla
- Dos dientes de ajo
- Una cucharita de pimentón dulce
- Una cucharita de cúrcuma
- Una lata de leche de coco
- Una cucharada de concentrado de tomate o tomate frito
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
Cómo se hace:
Salamos los filetes de pescado y reservamos. En una olla con un fondo de aceite sofreímos la cebolla y el ajo picaditos, procurando que no se doren. Añadimos el pimentón y la cúrcuma, con el fuego bajo, y removemos. Echamos los filetes de pescado y les damos la vuelta para que cojan color por ambas caras.

Añadimos la leche de coco y el tomate. La leche debe estar bien mezclada pues al abrir la lata suele quedar la parte superior más líquida, hay que remover bien. La cantidad de leche dependerá de la cantidad de pescado, si no es mucho solo echamos media lata. Lo dejamos hacer y probamos de sal.

La salsa debe quedar espesita, el pescado tierno…y está riquísimo.