Antes de empezar a escribir sobre la amena y bien documentada charla que dio Paco Alvarez Márquez hace unos días en el Ateneo Científico y Literario de Cádiz, quiero decir que soy una gran defensora de comprar en los mercados de abastos.
Paco es Gerente de Asodemer y fue invitado y presentado por María Luisa Ucero, quien lo precedió en dicho cargo, y lleva la sesión gastronómica de la citada institución gaditana. Desde mi niñez, cuando acompañaba a mi madre, hasta la actualidad compro los productos frescos en los mercados. Tengo uno cerca de mi casa, el Virgen del Rosario, que es al que suelo ir con más frecuencia, pero también voy al Central a comprar productos que solo venden en éste, o simplemente para pasear por sus naves, que siempre es un placer.

Paco tituló su charla Nuevos hábitos de compra en los Mercados de Abasto, y este título refleja muy bien el contenido de lo que nos contó.
Pasó a vuelapluma por el origen de los mercados, el macellum romano y el zoco medieval. Aprovecho para aconsejar una visita a Baelo Claudia donde se puede ver el macellum de esta interesante ciudad romana gaditana. Habló de otro uso que se dio a los mercados, el lúdico, y lo documentó con unas fotos antiguas del Mercado Central muy curiosas.

Y, tras los prolegómenos, pasó a exponer la problemática que tienen los mercados actualmente. Concretamente el Central de Cádiz al que es difícil acceder si no es a pie, ya que no hay líneas de autobuses que permitan llegar con facilidad, ni aparcamientos adecuados para dejar el coche.
Resulta que este Mercado es el segundo lugar más visitado de Cádiz, incluyendo sus monumentos, y es que las empresas turísticas llevan allí a los clientes, además de para que disfruten viendo los puestos y el ambiente, para que usen los servicios, lo que trae consigo un problema, las largas colas que se forman en éstos y el uso inadecuado que muchos hacen de ellos.

Ha sido un acierto la instalación de los llamados “rincones gastronómicos”, que se han hecho muy populares y atraen a un gran número de personas, aunque no suelen comprar además de tomar el aperitivo. En Cádiz se ha abierto recientemente el Rincón Gastronómico del Mercado Virgen del Rosario, que conozco y al que deseo una feliz trayectoria. No es igual que el del Central pero poco a poco se irá asentando, sobre todo entre los vecinos de los alrededores.
Pero estos rincones gastronómicos no solo tienen luces, también tienen sombras, sobre todo porque los que llevan los puestos y los que quieren abrir nuevos recurren a veces a métodos poco ortodoxos, a la picaresca, para poder abrir uno de ellos, lo que hace que tanto Asodemer como el Ayuntamiento de Cádiz tengan a veces que luchar con problemas derivados de esta situación.

En el Ateneo estaban presentes también la Concejala encargada de los mercados, Beatríz Gandullo, e Irene López de Asodemer, quienes corroboraron todos los problemas que expuso Paco a lo largo de su charla, como éste y el de la avalancha de turistas que solo van al servicio o a hacer fotos.
Otro problema, y gordo, es la cantidad de supermercados que rodean a los mercados, por ejemplo en el caso del Virgen del Rosario no falta ninguna marca, toda la marcas lo rodean, por lo que mucha gente que va a comprar productos industriales a los mismos ya de camino compra también en ellos la carne, la fruta o incluso el pescado.
Y llegados al punto de buscar soluciones, Paco expuso algunas y muy interesantes. Por ejemplo que se introduzcan puestos de productos especializados como pan, aceitunas, galletas…Trajo varios panes y galletas de dos puestos del Mercado Central para que los probáramos y la verdad es que, aunque sean un poco más caros, merecen la pena comprarlos por la calidad que tienen.

Pocos sitios hay en Cádiz donde vendan buen pan y de calidad, que no estropee los estómagos, y uno de ellos está en el Mercado Central.

También hay que ayudar a los compradores que no pueden ir a comprar con facilidad, se acaba de poner en marcha en el Virgen del Rosario un sistema que consiste en “casilleros” frigoríficos donde el comprador puede dejar los productos mientras hace otras cosas, como tomar algo en el Rincón Gastronómico. O encargar al vendedor su compra, éste se la deja en un casillero y le da la clave para que pueda recogerlo cuando pueda. Este sistema se va a poner en marcha también en el Mercado Central en los próximos días. Una buena idea.

Y, por último, la mejor idea es la de formar a los jóvenes para que aprendan a cocinar y, por tanto, vengan al Mercado a comprar lo necesario para ello. En algunos Mercados de otras localidades españolas se han puesto en marcha Aulas de Formación que están teniendo mucho éxito y no solo entre los jóvenes. Y también se realizan talleres de cocina, donde se enseña a cocinar platos tradicionales, típicos de cada zona, y que igualmente están cosechando mucho éxito y hay colas de espera para participar en ellos.

Pues dicho todo esto, que no es poco y seguro que algo se me ha quedado en el tintero, Paco finalizó su charla. Repito que, además de muy bien documentada, muy amena, ya que los que conocemos a Paco sabemos que es una persona muy sencilla, que habla como piensa, espontánea…y eso hoy día es muy encomiable, al menos esa es mi opinión. Enhorabuena y mis mejores deseos para los Mercados, sobre todo los gaditanos.





















































