Mi nombre es Lola López de la Orden y este blog nació de mi afición por la cocina. Para mí es uno de mis mayores ocios y disfruto con ella. Espero transmitiros ese gusto por cocinar y que disfrutéis también.
Para informarnos sobre la batata o sobre el boniato me remito a una entrada anterior en este blog y, como en noviembre este producto es uno de los más característicos en los mercados, quiero repetir una receta muy rica y típica de estas fechas. La batata en dulce es un postre riquísimo y fácil de hacer, y debemos aprovechar que ahora lo podemos adquirir con facilidad.
La batata en dulce la podemos hacer cociéndola en crudo o una vez hecha al horno. En esta ocasión he optado por la segunda opción, pues he horneado todas las piezas y solo he cocinado en dulce una parte, así tengo las dos opciones. Además evitamos cocerlas tanto tiempo al estar ya tiernas del horneado.
Qué necesitamos:
Un kilo de batatas pequeñas
Un cuarto kilo de azúcar
Una cáscara de limón
Un palo de canela
Cómo se hace:
Calentamos el horno a 200º y metemos las batatas, las dejamos hasta que estén tiernas dándoles vueltas para que se hagan bien por todos lados.
Las pelamos y cortamos en rodajas y las ponemos a cocer con agua, azúcar, un palo de canela y una cáscara de limón, y las dejamos hasta que la salsa se espese. Riquísimas.
Los champiñones son un alimento muy bueno para cualquier dieta, no aportan grasas ni colesterol, tienen gran cantidad de agua y sus escasas grasas están compuestas por ácidos grasos insaturados, por lo que benefician la salud cardiovascular. Es uno de los pocos vegetales con vitamina D y tienen propiedades antiinflamatorias. Por todo ello me he puesto en estos días a cocinar unos champiñones rellenos que estaban buenísimos. Y sanos.
Qué necesitamos:
Seis champiñones grandes
Dos dientes de ajo
Perejil fresco
Queso rallado
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hacen:
Limpiamos bien los champiñones con un paño húmedo y les quitamos el pedúnculo. Picamos éstos en trocitos pequeñitos. Los mezclamos con perejil y ajo muy picaditos.
Sofreímos esta mezcla en una sartén y con ella rellenamos los champiñones.
Los ponemos en una bandeja de horno con sal y aceite de oliva por encima. Espolvoreamos con queso rallado.
Calentamos el horno a 200º y metemos la bandeja. Los dejamos en el horno 30 minutos y vemos si ya están hechos, el tiempo dependerá del tamaño de los champiñones.
Si la superficie está dorada y los champiñones tiernos ya están listos.
Los podemos tomar como primer plato, solos, o como acompañamiento a alguna carne o pescado, siendo ambas soluciones estupendas tanto para un almuerzo como para una cena.
En nuestra provincia gaditana tenemos muy buenas patatas, Conil, Sanlúcar, Rota…son, entre otras, poblaciones que cuentan con cultivo de patatas de excelente calidad. Por ello podemos cocinar este producto de mil maneras, siempre con la seguridad de que, si las cocinamos bien, el resultado será un plato exquisito. Este es un plato al que podemos añadir chocos, brócoli, un huevo cuajado, cazón…completando la receta básica.
Qué necesitamos:
Tres patatas grandes
Una cebolla
Tres dientes de ajo
Medio vaso de vino de Jerez
Perejil fresco picado
Azafrán, o colorante alimentario
Una cucharada sopera de pan rallado
Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra
Cómo se hace:
Se pelan y cortan las patatas en dados.En una olla echamos las patatas y todos los demás ingredientes crudos.
Cubrimos todo con agua y ponemos la olla en el fuego, si es una olla rápida en quince minutos estarán listas. Tenemos que dejar que queden espesitas.
Este guiso está más rico si lo tomamos al día siguiente después de reposar, pero también está buenísimo recién hecho.
Tras un obligado paréntesis me reincorporo a la publicación de recetas en mi blog, y lo hago con una receta que estoy haciendo ahora mucho en casa, pues me la han recomendado como parte de una dieta blanda. Siempre sienta bien una crema de verduras, en verano la podemos tomar fría y ahora en otoño sienta muy bien calentita. Además tiene unos ingredientes muy sanos y nutritivos, es un plato barato y fácil de hacer. No hay dudas…a hacer crema de verduras.
Qué necesitamos:
Media cebolla
Un pimiento verde
Dos dientes de ajo
Medio tomate
Un trozo de calabaza
Una patata
Un puñado de judías verdes
Una zanahoria
Un puerro
Aceite de oliva virgen extra
Pimentón dulce
Sal
Comino en grano
Cómo se hace:
Por supuesto podemos añadir más verduras, como calabacín, apio… Es muy importante, para dar más sabor, empezar haciendo un sofrito en la olla con la cebolla, el ajo, el pimiento y el tomate.
Una vez echo el sofrito añadimos las demás verduras peladas y cortadas. Echamos una cucharadita de pimentón, unos granos de comino, sal y cubrimos de agua. Lo dejamos hacer hasta que esté todo tierno y lo pasamos por la batidora, hasta conseguir la crema.
La salsa de soja es china y es uno de los productos orientales que ha acabado instalándose en nuestras cocinas. Se trata de un condimento obtenido de la fermentación de los granos de soja mezclados con agua, un líquido al que se añade sal y que se usa filtrado, es de color oscuro y bastante salado, por lo que cuando se usa para cocinar es mejor no añadir sal.
La mezcla de la salsa de soja con mermelada, y el sabor dulce que esta proporciona, es deliciosa para acompañar carnes, la he probado con una presa al horno y está exquisita. Pero se puede tomar con cualquier carne, preferentemente a la braza, asada, que no tenga salsa.
Qué necesitamos:
Un tarro de mermelada, de frambuesa o fresa
Un tarro de salsa de soja
Cómo se hace:
Ponemos en un cazo varias cucharadas de mermelada, según la cantidad de salsa que necesitemos, añadimos una tercera parte de esa cantidad de salsa de soja. Por ejemplo si echamos seis cucharadas de mermelada, añadimos dos de soja.
Mezclamos con un chorrito de agua y movemos con cuchara de madera hasta que ligue todo bien.
Cuando la mezcla esté bien ligada ya la tenemos lista para acompañar la carne, pudiendo tomarla fría o caliente, como más nos guste.
En Cádiz es muy conocida la carne «al toro», llamada así porque se usaba para hacerla la carne de los toros lidiados en las plazas. Actualmente es una receta que se puede hacer con cualquier carne, principalmente ternera, pero también se usa la de cerdo. En esta ocasión hemos seleccionado solomillo, pero lo mas usual es usar carne menos selecta apropiada para guiso. El término «al toro» alude en la actualidad a la forma de cocinarla. Es un plato muy común en los bares y restaurantes tradicionales y, precisamente en uno de ellos, famoso por esta tapa, me facilitaron su receta.
Qué necesitamos:
Aceite de oliva
Un kilo de carne de ternera o cerdo en trozos no muy grandes
Una cebolla
Un vaso de vino de cocinar o fino
Tres cucharaditas de pimentón dulce
Una cucharadita de pimienta negra molida
Un poco de orégano
Medio litro de tomate frito
Sal
Cómo se hace:
En una olla rápida echamos un poco de aceite de oliva, como medio dedo de altura, y refreímos la cebolla picada. Cuando esté dorada echamos la carne y la rehogamos, luego sal y un vaso bien lleno de vino, fino u otro parecido. Cuando hierva añadimos agua que la cubra, pimentón, pimienta, orégano y tomate frito.
Se tapa la olla y se deja hacer a fuego medio unos unos 20 minutos. La salsa tiene que quedar espesa.
Es mejor usar tomate frito casero, pero podemos usar frito ya envasado, a gusto de cada uno.
Freímos patatas en forma de dados y las añadimos a la olla, para que se mezclen con la salsa y la carne. Muy muy rica esta carne «al toro», probadla.
El marmitako es un guiso que se hace con atún, patatas, cebolla, pimiento y tomate, como ingredientes principales. También se suele hacer con bonito. A veces se hace y sirve en una cazuela de barro o cazuela pero se puede hacer también en olla. Sus ingredientes lo hacen un guiso muy completo y nutritivo. Pero en esta ocasión en vez de atún o bonito he usado pez espada, pescado muy apropiado para este plato marinero.
Qué necesitamos:
Un kilo de pez espada cortado en dados
Dos tomates
Dos patatas
Tres dientes de ajo
Dos pimientos verdes
Un vaso de vino blanco
Aceitunas negras sin hueso
Un vaso de caldo de pescado
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hace:
Cortamos en trocitos los pimientos y tomates, y pelamos los ajos y los cortamos en rodajitas.
En una olla con aceite de oliva echamos los pimientos y el ajo y, ya dorados, añadimos los tomates. Sofreímos todo.
Pelamos y cortamos las patatas en dados y las añadimos junto con las aceitunas y el vino. Dejamos cocer unos minutos y echamos el caldo de pescado. Echamos el pez de espada limpio y cortado en trozos tipo dados.
Dejamos cocer hasta que el pescado y las patatas estén tiernos y la salsa espesita. Probamos de sal y rectificamos.
Riquísimo plato marinero con pescado fácil de encontrar en nuestros mercados, bueno en cualquier época del año.
Un lugar excepcional para encontrar setas en Cádiz es el Parque Natural de los Alcornocales. Y una localidad que sobresale en la recogida, comercialización y promoción de las setas es Jimena de la Frontera, un pueblo pionero que incluso ha abierto la primera lonja micológica de Andalucía. En esta localidad se organizan cada año las Jornadas Micológicas del Parque Natural de Los Alcornocales, que se celebran en el mes de noviembre.
Veamos qué tipos de setas se pueden encontrar y cuáles son las más usadas en la cocina.
Tana: La Amanita caesarea, llamada también tana, oronja o yema, tiene color amarillo oro que la hace única. Es muy habitual en castañares y alcornocales
Una interesante forma de consumirlas es cruda, cortándola en pequeñas láminas que se añaden a ensaladas frescas o pizzas. También se pueden tomar en revueltos o directamente en carpaccio acompañadas de hierbas aromáticas y frutos secos.
Gallipierna: con varias denominaciones como parasol, paraguas o apagador, términos muy elocuentes que aportan las pistas necesarias para reconocer esta seta, una de las más fáciles de diferenciar de los montes gaditanos.
Su tamaño hace que la gallipierna dé mucho juego en cocina. Una forma tradicional de consumirla es usando su sombrero a modo de base de pizza; o utilizando dos ejemplares y formando algo parecido a un San Jacobo, rellenándolas con queso y jamón, se rebozan en huevo, pan rallado y harina y, finalmente, se fríen en aceite muy caliente.
Níscalo: Es una de las más consumidas tradicionalmente. También conocidos como rovellones, suelen ser setas pequeñas, aunque las hay de hasta veinte centímetros de diámetro. Tienen un color anaranjado característico.
Su olor y sabor dulzón la han convertido en una de las setas favoritas de la gastronomía andaluza, acompañando guisos de carne, especialmente la de caza.
Chamtarela: También conocida como rebozuelo o cabrilla, es una seta pequeña que suele crecer en agrupaciones compuestas por varios ejemplares. Con forma de embudo y color amarillo claro, su sabor se parece al del albaricoque. Es muy abundante en el Parque Natural de los Alcornocales
Se suele consumir seca, en guisos y rehogadas.
Champiñón: Es otra de las especies más abundantes, pequeños, blancos y con pie rechoncho. Es fácil encontrarlos en prados y pastizales abonados por el estiércol del ganado.
Se pueden tomar de variadas maneras, en revueltos, a la parrilla, como ingrediente de pizzas y rellenos, ya que tienen un sabor muy agradable.
Este texto está sacado del capítulo correspondiente a las setas en mi libroCádiz en mi cocina, 71 recetas para disfrutar nuestra provincia.
Esta receta es la más sencilla que podemos hacer con setas y que nos sirve para tomarlas como plato independiente o para tomar como acompañamiento de otros, por ejemplo carnes o arroces.
Qué necesitamos:
Medio kilo de setas
Tres dientes de ajo
Perejil fresco
Vino oloroso u otro similar
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hacen:
Limpiamos bien las setas y las cortamos. Pelamos y picamos los ajos y picamos el perejil. En una sartén con aceite echamos los ajos y, a cuando estén dorados, las setas, dejamos que se hagan un poco, añadimos el perejil, el vino y sal. Y las dejamos que se pongan tiernas.
Estas setas se pueden tomar solas, revueltas con huevo o acompañando carnes, de todas las formas están buenas.
Una ensalada siempre viene bien, haga frío o calor, sea invierno o verano. Y esta tiene un poco de todo, verdura, fruta, pescado, frutos secos…
Qué necesitamos:
Una lechuga u otro tipo de hojas verdes
Un melocotón
Una lata de anchoas en aceite de oliva
Frutos secos variados
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Jerez
Sal
Cómo se hace:
Cortamos y limpiamos las hojas verdes. Pelamos y cortamos en trocitos el melocotón.
Echamos estos dos ingredientes en un cuenco y los aliñamos, con sal (poca por las anchoas), vinagre y aceite. Echamos por encima las anchoas y los frutos secos variados. Y lista, está riquísima.
Ya empieza un tiempo en que apetecen los guisos, calentitos y ricos. Este es estupendo y muy nutritivo.
Qué necesitamos:
Judías pintas
Un pimiento verde
Medio pimiento rojo
Un trozo de puerro
Una rama de apio
Media cebolla
Dos dientes de ajo
Dos zanahorias
Un tomate
Pimentón dulce
Una hoja de laurel
Comino en grano
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Jamón ibérico
Cómo se hace:
En una olla se hace un sofrito con cebolla, ajo, pimientos y tomate. Se añade sal y pimentón. Echamos el apio y puerro picados y sofreímos también. Lo pasamos por la batidora.
En una olla rápida ponemos las judías con el laurel, comino y zanahorias peladas y cortadas en rodajas. Añadimos lo que hemos batido y probamos de sal. Cubrimos bien de agua y lo ponemos al fuego.
A partir de que empiece a salir el vapor lo dejamos entre 20 y 30 minutos, según la cantidad.
Cuando lo sirvamos en el plato echamos por encima trocitos de jamón ibérico.