Según Marco Polo Ceilán, Sri Lanka desde 1972, es la isla más bonita del mundo. Pues además de su belleza y de la amabilidad de su gente tiene muchas riquezas naturales, desde piedras preciosas hasta productos alimenticios que hacen que su gastronomía tenga características muy singulares y esté llena de sabor y colorido.
Las especias son una de esas riquezas. Ceilán fue desde el siglo XVI al XVIII un hito importantísimo en la Ruta de las Especias que, partiendo de Extremo Oriente y las Molucas llegaba hasta Europa. Esto provocó que fuera muy codiciada por los árabes, los portugueses, los holandeses y los ingleses quienes a lo largo de su historia colonizaron esta isla al sur de la India.

En esta foto vemos una nuez moscada, muy usada así como clavo, pimienta, cardamomo, vainilla… pero sobre todo es la canela la que más fama le ha dado.

El árbol de la canela es un árbol de hoja perenne, de 10 a 15 metros de altura. De su corteza interna se saca la canela que se obtiene pelando y frotando las ramas.

Curiosamente en esta visita a Sri Lanka he aprendido que la canela tiene varias categorías, siendo los palos de mayor diámetro los de menor calidad, y los más finos los de calidad alta.

La canela tiene muchos beneficios para la salud, y se usa no solo en platos dulces sino también en platos salados, dando a éstos un sabor y aroma exquisitos.

El cacao es otro producto muy característico y apreciado. Hay cacao de varias calidades, el criollo es el mejor y más valorado, pero todos son muy buenos.

Los currys están presentes constantemente en la gastronomía esrilanquesa. Hay muchos currys diferentes, con arroz, pescado, pollo…El más habitual es el arroz con curry que puede ir acompañado de verduras, marisco, pescado o carne.

Kukul mas curry o curry de pollo que suele llevar cardamomo, chili, curry, clavo, hinojo, lima y leche de coco.
Dhal curry o curry de lentejas rojas, más suave, con leche de coco, cúrcuma, ajo, cebolla y hojas de curry.
Brinjal Pahi o curry de berenjenas fritas con especias y leche de coco.

El biryani es arroz basmati con ingredientes variados como verduras, carnes o pescado. Suele llevar yogur y también a veces frutos secos.
Un plato muy típico es el Hopper, una especie de crêpe en forma de cuenco cocinado con harina de arroz y leche de coco. En el hueco central se echa un huevo entero o batido, quedando en este caso como una tortilla. Se suele doblar para comerlo con más facilidad, y se toma habitualmente en el desayuno.

Los noodles o tallarines salteados son muy habituales. Hay noodles con cordero, gambas, pollo, pescado y verduras.
Un acompañamiento muy típico son los chiles fritos. Los chiles de Ceilán o Sri Lanka son básicos en la cocina, aportando un intenso picante a los platos. Se usan frescos o secos como condimento, pero como plato individual se toman fritos, después de haber estado una hora remojados en salmuera.

Las carnes que se encuentran en Sri Lanka son pollo, ternera y cordero, estando prohibido el cerdo.

Al ser una isla hay abundantes y variados pescados. En los mercados y en las calles es habitual encontrar vendedores de pescado fresco.

Una tradición culinaria es la de secar el pescado y venderlo seco llamado karawala. El procedimiento consiste en lavarlo, salarlo y secarlo extendido al sol. Se usa para hacer currys de pescado.

Muy llamativas, y riquísimas en general, son las frutas tropicales. Por todas opartes hay puestos de frutas que exponen éstas para su venta.

El thambili es el coco de Sri Lanka, de color naranja y cuya leche se toma para hidratarse. La leche de coco se toma directamente del coco abierto con una pajita. Es muy habitual encontrar vendedores ambulantes que ofrecen estos cocos y los preparan para beber la leche con pajitas. Una curiosidad es que no siempre tienen pulpa para comer, es cuestión de suerte y solo se sabe una vez abierto el coco.

Mango, papaya, piña…


Entre la gran variedad de plátanos que hay destaca por su color el plátano rojo, con sabor ligeramente distinto a los amarillos.


Una fruta muy curiosa es la Wood Apple, con cáscara dura y marrón que recuerda a la madera. Tiene un sabor agridulce y suele utilizarse para elaborar zumos.

Además de frutas como postre hay muchos tipos de dulces.
Los kokis son típicos y tienen un origen español y portugués, aunque los ingredientes son distintos, leche de coco, harina de arroz y cúrcuma.

Se parecen mucho a los dulces que aquí llamamos flores. Los kokis llegaron a Sri Lanka durante la colonización holandesa, ya que en los Países Bajos se conocían las flores desde que Flandes perteneció al imperio español.
El konda kavum es un dulce típico que se fríe con un palo especial, cuya masa se hace con harina de arroz y cardamomo. En uno de los hoteles que estuvimos hospedados una señora hacía estos dos últimos dulces y los freía a la vista de todos para tomarlos en el momento de la comida.

El pudding de sémola y avena es una papilla espesa, como nuestras poleás, con canela. Azúcar y vainilla.

Y nunca faltaba entre los postres que nos ofrecían la cuajada con miel. La cuajada está hecha con leche de búfala, y la miel es una melaza hecha con coco.


Todos los platos se suelen acompañar de arroz y del pan típico, el roti.

Las verduras son muy parecidas a las nuestras, hay berenjenas, de forma alargada y muy sabrosas. Pimientos, tomates, calabacines…

Con estas verduras, que se encuentran en todos los mercados, se elaboran currys de verduras riquísimos.


Y por supuesto además de comidas en Sri Lanka hay algunas bebidas típicas. El te es la principal de ellas. En la zona montañosa del interior en torno a la ciudad de Nuwara Eliya, donde residían los ingleses durante la época colonial, hay una altitud muy apropiada para proporcionar el clima fresco idóneo para el cultivo del te. El té de Ceilan siempre ha sido famoso por su gran calidad e intenso aroma.

Sri Lanka es el cuarto país productor de té del mundo, detrás de China, India y Kenia. El te negro es el que tiene más cafeína y, por tanto, es el más estimulante. El te verde y el te blanco son más suaves pero igualmente muy aromáticos.

Estuvimos en Nuwara Eliya visitando una fábrica de te y participando de la recogida de las hojas. El paisaje de Sri Lanka en las zonas donde se cultiva te es muy verde. Entre el verde, destacan los vistosos colores de la ropa de la mujeres que recolectan las hojas a mano, los brotes o parte superior de las plantas y las van echando en una cesta de yute que llevan colgada a la espalda. Y eso hicimos las mujeres de nuestro grupo, vestirnos como ellas y recolectar hojas de te. Pudimos comprobar que es una tarea dura y para la que se necesita paciencia y destreza.

Además de beber se te toman muchos zumos de frutas, de esas frutas tropicales de las que hemos hablado anteriormente. Es una opción riquísima y nutritiva, los zumos de frutas tropicales son una opción estupenda para quitar la sed y para hidratarse.

Para los turistas no es difícil encontrar cerveza en los hoteles y restaurantes. La única cerveza que se toma allí es la llamada LION, hecha en Sri Lanka y, en opinión de los cerveceros, está muy buena.

Espero que con este breve relato sobre la gastronomía de Sri Lanka los que me habéis leído os hayáis hecho una idea clara sobre la misma. Yo animo a visitar esta preciosa isla, paradisíaca, pero eso sí…en tiempos de paz y sin conflictos bélicos, como los que han provocado que tuviéramos que quedarnos allí diez días más de los previstos por estar cerrados los aeropuertos. Y esos días de más, obligados y preocupantes, no son idóneos para disfrutar de esta rica gastronomía y de las estupendas experiencias que ofrece la isla. Pero cuando se acaben los problemas…Sri Lanka es una opción estupenda para viajar.