Mi nombre es Lola López de la Orden y este blog nació de mi afición por la cocina. Para mí es uno de mis mayores ocios y disfruto con ella. Espero transmitiros ese gusto por cocinar y que disfrutéis también.
Las costillas de cerdo ayudan a superar la depresión y el estrés…¿no lo sabías?, pues así es, y el motivo es su alto contenido en vitamina B1 o tiamina. Son muy recomendables después de operaciones quirúrgicas, durante periodos de convalecencia, durante el embarazo…ya que en estos periodos se produce una mayor pérdida de esta vitamina. Dicho esto os invito a ver todas las recetas que he publicado con costillas de cerdo, por ejemplo la de costillas con cerveza…riquísima.
Qué necesitamos:
Un kilo de costillas de cerdo que tengan bastante carne
Media cebolla
Dos dientes de ajo
Un vaso de vino blanco
Pimentón dulce
Tomillo
Dos patatas
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hacen:
Picamos la cebolla y el ajo. Pelamos y cortamos en dados las patatas. y las freímos un poquito, muy poco, para no echarlas crudas. Este truco me lo enseñó un gran cocinero y es muy útil: freír un minuto las patatas en vez de echarlas crudas a los guisos.
En una olla rápida, al menos yo uso la rápida, echamos todos los ingredientes, cubrimos con agua y la ponemos al fuego medio, unos 20 minutos. Si al abrir la olla queda mucho caldo la dejamos un poco más de tiempo.
Riquísimo y nutritivo plato que seguro haremos en más de una ocasión.
Aunque el calor no se va una crema de verduras siempre viene bien, son nutritivas, ligeras, fáciles de hacer…Hasta ahora he publicado varias pero ninguna con puerros. Así que vamos con la primera, pues me ha gustado tanto que haré más con algunas variantes en los ingredientes.
Qué necesitamos:
Tres puerros grandes
Una patata
Tres quesitos en porciones
Caldo de verduras (si no se tiene, agua)
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta molida
Cómo se hace:
Se limpia el puerro y se trocea en rodajitas. Se pela y trocea la patata.
En una sartén con aceite se saltea el puerro, una vez salteado se añade la patata pelada y cortada. Se añade el caldo, o agua, y se cuece hasta que la patata esté tierna.
Se añaden los quesitos, sal y pimienta molida y se tritura muy bien en la batidora hasta conseguir una crema.
Podemos decorar con cebolla frita o algún otro ingrediente que nos guste.
Y no una mermelada cualquiera, mermelada de vinos de Productos Gourmet El Tesorillo. Estas mermeladas han sido uno de los productos estrella expuestos en las II Jornadas La Despensa de los Guzmanes, que acaban de clausurarse en Sanlúcar de Barrameda. Hay varios tipos, con manzanilla, oloroso, moscatel, Pedro Ximénez, cream…Son vinos del marco de Jerez y manzanilla de Sanlúcar.
Son fabricadas de forma artesana, sin agua ni colorantes. El grupo Candié, que llevó a cabo un taller de cocina en las citadas Jornadas, usaron estas mermeladas en u no de sus platos, el aperitivo, que consistió en una tosta de pan con aceite de oliva virgen extra y un poco de mermelada de vino. estaba buenísimo.
Se pueden usar para acompañar carnes, pescados, verduras…y dan un toque novedoso y buenísimo. En esta ocasión he hecho una ensalada muy sencilla pero no por ello menos buena.
El queso elegido ha sido una bola de mozarella, Este queso con DOP se elabora con una técnica llamada “pasta hilada” que consiste en sumergir la cuajada en agua a noventa grados para conseguir una masa muy elástica que se trabaja con las manos. Su nombre proviene de mozzare, que significa cortar, ya que se corta la cuajada en bolas sin usar moldes. Es muy usada en ensaladas y en pizzas.
Qué necesitamos:
Hojas de espinacas baby frescas
Una bola de queso mozarella
Mermelada de oloroso El Tesorillo
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Jerez
Sal
Cómo se hace:
Aliñamos las espinacas son sal, vinagre y aceite de oliva. Cortamos la mozarella y la colocamos encima.
Por último ponemos un poco de mermelada de vino sobre el queso, hemos usado la de oloroso pero van bien todas. Y listo…está buenísima.
El pasado fin de semana se han celebrado las II Jornadas Gastronómicas La Despensa de los Guzmanes, impulsadas este año por la designación de Sanlúcar como Capital de la Gastronomía 2022.
Desde la inauguración el viernes 30 hasta la clausura el domingo día 2 se han desarrollado con gran éxito. Este éxito ha sido en todos los sentidos, de público, de participación, de venta de productos en los expositores…Todo se ha desarrollado estupendamente y todos los visitantes, así como los organizadores, estamos muy contentos.
Tras la inauguración oficial se desarrolló una mesa redonda en la que Mónica González y Carmen Ortega, coordinadoras en el Ayuntamiento de los actos organizados para celebrar la citada designación, explicaron todo el proceso de la misma.
Ha habido música, un concierto de guitarras hechas a imitación de las renacentistas a cargo de Daniel Vissi, un virtuoso intérprete que deleitó con piezas del renacimiento y el Barroco.
El grupo Kuerda y Aire ambientó el acto de presentación del último libro de la asociación de mujeres Ager Veneriensis, del barrio de Bonanza.
Esta presentación fue una delicia pues fueron originales, simpáticas e hicieron pasar un rato estupendo, dando a probar unas tortillas de patatas recién hechas y una ensalada que hicieron delante de todos exquisita.
Casa Bigote hizo un taller de langostinos, Fernando Hermoso y César su hijo, la familia «bigote», frieron langostinos chiguatos y nos deleitaron con ellos y un guiso de chocos al ajillo para chuparse los dedos.
También ha habido conferencias como la de José Carlos García sobre «La cocina sanluqueña», y la de Araceli Guillaumé sobre las almadrabas y su vinculación con la casa Medina Sidonia.
Una tercera conferencia fue la de José Cabral sobre la viña Burujena del ducado de Medina Sidonia y un vino ecológico denominado Entusiástico, que pudimos degustarlo todos los presentes.
Otro taller estupendo fue el dedicado al queso payoyo, con el restaurante La Divina de El Bosque. Elaboraron queso y cocinaron un plato riquísimo con queso como ingrediente principal.
El grupo Candié formado por Mario Tristán y Javier Molina llevaron a cabo un taller de cocina divertidísimo y ameno, ofreciendo platos sencillos y riquísimos.
Se han presentado dos libros, «Rota un gusto conocerte» de Pilar Ruiz y Cristina Rodríguez-Rubio, madre e hija del blog Aprendiendo a cocinar. Se trata de un libro con recetas tradicionales recopiladas de familias roteñas, ya va por la tercera edición y tiene como fin recoger fondos para la Asociación de Alzheimer de Rota.
El otro libro es el undécimo de la asociación de mujeres Ager Veneriensis, «Sabores de la Tierra», con recetas elaboradas con productos de las arenas finas sanluqueñas y procedentes del mar.
Bodegas Barrero ofreció una cata de cinco de sus vinos, Trasbolsa 84, Manzanillas Pipiola, Gabriela y Gabriela Oro, y un PX Sánchez Ayala.
El broche final lo puso la DOP Los Pedroches, con una disertación sobre el jamón a cargo de Juan Luis Ortiz y contando con los cortadores Fran Martín y Daniel Sánchez. A continuación tuvo lugar una exquisita cata de jamón.
En los preciosos espacios del Palacio de Medina Sidonia se ubicaron expositores de productos de la zona que ofrecieron degustaciones de los mismos y vendieron a todos los que quisieron adquirirlos.
De nuevo un éxito de estas Jornadas que este año han rendido homenaje a Sanlúcar como Capital de la Gastronomía 2022.
En junio del año 2014 la Fundación Casa Medina Sidonia organizó las I Jornadas Gastronómicas denominadas «La Despensa de los Guzmanes», de las que fui coordinadora. Tras el éxito de las mismas, que quedó bien reflejado en la prensa, decidimos organizar las segundas que, por diversos motivos y la llegada posterior de la pandemia, no pudimos llevar a cabo.
Este año 2022 Sanlúcar fue declarada Capital Española de la Gastronomía y ello ha sido un motivo más que razonable para organizar las II Jornadas. Con la colaboración del Ayuntamiento de Sanlúcar y de otras entidades e instituciones, como la Diputación y la Universidad de Cádiz, la Fundación Casa Medina Sidonia ha podido retomarlas y por fin se van a celebrar, los días 30 de septiembre y 1 y 2 de octubre. Y de nuevo he tenido la satisfacción de ser la coordinadora de las mismas.
En el díptico que veis aquí aparece toda la información sobre las Jornadas. Además de las conferencias, talleres, presentaciones de libros, catas…habrá expositores puestos por empresas que elaboran productos de la zona, sobre todo sanluqueños, que los venderán y darán a degustar. Habrá música, diversión, degustaciones de vinos y, como he dicho antes, productos como atún, embutidos, mermeladas, miel, quesos…
Desde aquí animo a dar una vuelta por estas Jornadas tan interesantes, que seguro que no os vais a arrepentir. Y como me lo han preguntado ya varias veces, lo digo aquí, no cuesta dinero, todo es gratuito.
Como me encantan las berenjenas he publicado muchas recetas en este blog, poniendo en «Búsqueda» berenjenas se pueden encontrar éstas. Hoy publico otra que se hace con rapidez, con ingredientes sencillos y ricos.
Qué necesitamos:
Dos berenjenas
Dos patatas
Salsa de tomate frito casera
Lonchas de queso que fundan bien
Queso rallado
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hace:
Cortamos las patatas peladas en rodajas. Cortamos también las berenjenas en rodajas pero éstas sin pelar.
Freímos ambas y reservamos. En una fuente de horno ponemos un poco de tomate frito en el fondo, encima rodajas de patatas y otra tanda de berenjenas. Colocamos láminas de queso. De nuevo ponemos tomate frito y otra tanda de patatas y berenjenas, acabando con un poco de tomate y queso rallado.
Calentamos el horno a 185 º y horneamos el pastel hasta que se dore la superficie, podemos poner la opción gratinar los minutos últimos.
Ya tenemos un riquísimo plato que, cuando lo probéis, seguro que repetís.
Lo he visto escrito con y sin «h», sobreusa y sobrehusa, y creo de ambas maneras es válido pero según mi interpretación del vocablo, me inclino a quitar la «h». Porque también he leído varias interpretaciones de esta expresión y opino que se refiere a que es una receta que «vuelve a usar» un pescado ya cocinado con anterioridad y que nos ha sobrado. Se «sobreusa».
En mi casa, y en muchas casas gaditanas, cuando sobraba pescado frito se guisaba el día siguiente para no desperdiciarlo. Son muchas las recetas que hay sobre cómo hacerlo, la mía es la que hacía mi madre y que aún no había publicado en este blog por una razón muy sencilla: es muy difícil que en mi casa sobre pescado frito. Hace pocos días sobró cazón, ya que éramos muchos y freí más de la cuenta, así que aproveché para hacerlo en sobreusa de esta manera. He seguido las instrucciones de la receta de Pepe Pérez Moreno (D.E.P.), vecino y gastrónomo gaditano que cocinaba estupendamente.
Qué necesitamos:
Pescado frito y sobrante, cazón en este caso
Una o dos hojas de laurel
Un vaso de vino fino
Dos dientes de ajo
Perejil fresco
Dos cucharadas de harina fina
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hace:
Fileteamos el ajo y lo refreímos en aceite sin que se dore demasiado. Añadimos el laurel y la harina con el fuego bajo, removemos y añadimos el vino y agua, dejando unos minutos cociendo.
Echamos el pescado y sal, y dejamos hacer uno o dos minutos, no necesita más tiempo pues el pescado no necesita hacerse, ya está frito. Por último añadimos perejil fresco picado y listo…a tomarlo calentito.
Está tan bueno que se puede usar esta salsa para hacer pescado fresco, no frito y sobrante…Probadlo.
Los huevos de codorniz son muy nutritivos, más pequeños que los huevos de gallina pero con más calorías y nutrientes como calcio, hierro, fósforo y zinc.
Con ellos se pueden hacer aperitivos diversos, fritos o cocidos, y precisamente fritos es como los hemos puesto sobre estas mini tostas, consiguiendo así unos entrantes o aperitivos riquísimos y muy nutritivos, ya que además llevan verduras.
Qué necesitamos:
Huevos de codorniz
Verduras para hacer un pisto
Tostas pequeñas de pan
Sal en escamas
Aceite de oliva virgen extra
Cómo se hacen:
En primer lugar hacemos un pisto. Tostamos rebanadas de pan y las cortamos en tamaños aproximados a los de los huevos.
Calentamos aceite y freímos los huevos teniendo cuidado de no romperlos. Ponemos un poco de pisto untado en cada tosta y encima un huevo, y echamos por encima unas escamas de sal.
La lasaña es un plato italiano que, como está tan rico, lo hemos acogido en nuestro recetario con mucho cariño, y dándole cada uno su toque particular. Yo hice una vez lasaña aprovechando unas albóndigas que me habían sobrado, en otra ocasión la hice de verduras…siempre riquísima.
En esta ocasión he hecho carne picada estilo boloñesa y este ha sido el resultado, de nuevo buenísima.
Qué necesitamos:
Un paquete de lasaña
Un cuarto kilo de carne picada mitad cerdo y mitad ternera
Tomate frito casero
Una zanahoria
Media cebolla
Un vaso de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Bechamel
Queso rallado
Cómo se hace:
En primer lugar cocinamos la carne. Cortamos la cebolla y la zanahoria y la sofreímos, añadimos el tomate, sal y el vino y hacemos una salsa espesa. Pasamos la carne en una sartén con aceite y, cuando esté hecha, la añadimos a la salsa.
Preparamos las láminas de lasaña siguiendo las in instrucciones del paquete. Y hacemos una bechamel. En un cazo echamos dos cucharadas de mantequilla hasta que se derrita. Añadimos tres cucharadas soperas bien llenas de harina fina. Movemos muy bien, con cuchara de madera, a fuego lento, hasta que quede la harina color amarillito, que ya no esté cruda. Echamos la leche, que tiene que estar fría, más o menos un vaso y medio, y sal. Seguimos moviendo a fuego lento, mezclando todo hasta que espese. Con la leche fría y el fuego bajo no quedarán grumos. La bechamel tiene que quedar, en este caso, poco espesa.
Usaremos una bandeja de horno profunda y colocamos una capa de carne, una de lasaña, otra de carne y otra de lasaña, cubriendo todo con la bechamel. Por encima ponemos queso rallado y la metemos en el horno precalentado a 180-190º.
Cuando la superficie esté dorada ya estará lista para tomar, y riquísima.
En verano uno de los olores más característicos, que nos transporta a la playa, a un chiringuito estival en el que tomar un aperitivo, es el olor a sardinas asadas. Las sardinas son tan ricas que fritas, a la plancha o de la manera que elijamos están buenísimas.
Una manera de hacerlas es a la sal, para lo que debemos elegir sardinas grandes, y el resultado es espectacular.
Qué necesitamos:
Un kilo de sardinas frescas
Sal para hornear
Cómo se hacen:
Limpiamos las sardinas quitándoles las tripas pero dejando las escamas. Las colocamos en una bandeja de horno con sal de hornear.
Cubrimos con más sal de forma que queden todas tapadas. Las metemos en el horno precalentado a 200º y las dejamos hasta que estén hechas.
Les quitamos la sal y escurrimos bien sobre papel de cocina. Y listas…la piel les saldrá con mucha facilidad y están riquísimas.