Mi nombre es Lola López de la Orden y este blog nació de mi afición por la cocina. Para mí es uno de mis mayores ocios y disfruto con ella. Espero transmitiros ese gusto por cocinar y que disfrutéis también.
Y acabamos estas publicaciones navideñas, en las que hemos sugeridos algunos platos para las comidas de estos días, y lo hacemos con bebidas y postres. Sí, bebidas que se pueden tomar tras las comidas y facilitan la digestión, además de estar muy buenas.
Y algunos postres, porque aunque en estos días se toman turrones, mazapanes, polvorones etc…, también podemos hacer algo en casa, fácil y rico.
Espero que os gusten y los hagáis, si no en estos días en otra ocasión, porque están muy ricos y no tienen dificultad a la hora de hacerlos. ¡Felices Fiestas!
Ya hemos publicado sugerencias de aperitivos y de platos con carnes, hoy le toca el turno al pescado. En Cádiz tenemos la suerte de poder contar con una gran variedad de pescado y de muy buena calidad. Ir a los mercados gaditanos es un disfrute, para los gaditanos que ya estamos acostumbrados y para los que vienen de fuera. Tenemos pescados blancos, azules, mariscos…de todo, así que vamos a elegir algunos platos, de tantos como he publicado, y espero que os ayude a la hora de elegir qué poner en estas Fiestas.
Como digo siempre, esta es solo una selección de algunos de los platos de pescado que se pueden hacer, pero en la sección «Pescados» hay 177 recetas…para elegir según qué tipo nos guste más o hayamos podido comprar. ¡¡Feliz Navidad!!
Como dije en mi anterior publicación, voy a entresacar algunas recetas del blog para las comidas navideñas. Tras los aperitivos hoy les toca el turno a las carnes. Como plato principal podemos contar con varias opciones tanto con carne de cerdo, cordero, ternera o pollo. Ya cada uno puede elegir la que más le guste, todas están buenísimas.
Estos son solo algunas de las recetas que, en esta ocasión, he elegido. Pero repito que en «Búsqueda» se pueden encontrar muchas más…Todas muy fáciles de hacer.
Como ya se acercan las fiestas navideñas y, como es costumbre, lo celebramos con comidas especiales, voy a recordar aquí algunas recetas que tienen mucho éxito, son fáciles de hacer y están muy buenas.
Hoy empiezo con los aperitivos, y seguiré en los días siguientes con recetas de platos de carne, de pescado y postres.
Espero que os sirva como sugerencias a los que estáis pensando…¿qué pongo para la cena de Nochebuena?, ¿qué podría hacer para la comida del día 25?…y lo mismo para Nochevieja y Año Nuevo.
Los garbanzos deben estar presentes en nuestra dieta semanal, debemos comerlos al menos una vez a la semana, su consumo reduce el colesterol ayudando así a la buena salud de nuestro corazón. Contienen mucha fibra y, por lo tanto, mejora el tránsito intestinal, además de ser recomendados para los diabéticos pues si éstos consumen dietas ricas en fibras mejoran su nivel de glucosa. Los miremos como los miremos los garbanzos son muy recomendables.
Para cocinarlos lo mejor es ponerlos antes en remojo una noche entera o varias horas del día, pero si no tenemos garbanzos remojados en casa y sí contamos con garbanzos envasados, podemos usarlo teniendo en cuenta que hay que lavarlos muy bien debajo del grifo y que es mejor comprarlos en bote de cristal que en lata, ya que estas contienen más aditivos. Algunas personas creen que la espumita que sueltan los garbanzos de bote al lavarlos es mala, pero no es así, el problema es que aporta más sal, más sodio, y es mejor evitarlo.
Para tener siempre garbanzos secos y remojados en casa yo suelo poner en remojo un kilo y, una vez estén hinchados, los escurro y reparto en bolsitas herméticas para congelarlos. Así siempre los tengo a mano cuando los necesito. Bueno, hoy publico esta receta de una forma de guisar los garbanzos que está riquísima, con sabor marinero.
Qué necesitamos:
Medio kilo de mejillones (para dos personas)
Un cuarto kilo de garbanzos en remojo o un bote
Media cebolla
Medio puerro
Dos dientes de ajo
Un pimiento verde de freír
Un vaso de tomate frito casero
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hacen:
Hacemos los mejillones al vapor y, cuando estén abiertos, les quitamos las cáscaras y reservamos los mejillones. Colamos el líquido y lo reservamos.
Hacemos un sofrito con la cebolla, el puerro, el pimiento y el ajo, todo muy picadito. Lo pasamos por la batidora de mano y echamos en una olla, con los garbanzos y el caldo de los mejillones colado. Añadimos el tomate frito y ponemos todo a cocer. Si los garbanzos son secos remojados mejor usamos la olla exprés y añadimos más agua. Si son garbanzos de bote se pueden hacer en una olla normal y solo con el líquido de los mejillones.
Cuando estén tiernos los garbanzos, y hecha la salsa, echamos los mejillones y lo dejamos cocer uno o dos minutos más. La salsa debe quedar un poco espesa, pero no demasiado. Listo, un plato riquísimo que animo a probarlo.
Las habichuelas o alubias hinchonas son unas legumbres a las que en Grazalema llaman de esa manera tan peculiar, muy parecidas a las «pochas» del Norte. Son legumbres frescas a las que, por este motivo, no hay que dejarlas en remojo antes de cocinarlas, basta con lavarlas bien con agua. Su producción es escasa y por un breve espacio de tiempo y, gracias a nuestra querida amiga María Luisa Ucero, grazalemeña de adopción por el cariño que tiene a esta localidad, las hemos podido tener en casa en varias ocasiones. Contar con ellas es un lujo pues su producción es escasa y solo se recolectan en el mes de octubre, los grazalemeños tienen un tesoro, otro más, en estas habichuelas tan exquisitas.
Hace unos días estuve en un conocido restaurante de Madrid y tomé el plato del día, que consistía en Fabes con tinta de calamar y, sin saber la receta, me he inventado la mía para hacer estas nuevas «hinchonas» que tan amablemente me ha regalado María Luisa. Ella en su blog Cocinando al potopó también ha escrito en varias ocasiones sobre esta variedad de Grazalema, desde aquí invito a leerlo e informarse un poco más.
Qué necesitamos:
Medio kilo de habichuelas hinchonas ( o secas puestas en remojo)
Un tomate
Un pimiento verde
Media cebolla grande o una más pequeña
Dos dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Dos bolsitas de tinta de sepia
Cómo se hacen:
En la misma olla en la que vamos a cocinar las hinchonas echamos aceite y hacemos un sofrito con la cebola, el ajo y el pimiento cortados en trozos, a continuación añadimos el tomate y seguimos sofriendo hasta que quede todo bien hecho. Lo pasamos por la batidora y lo volvemos a echar en la olla. Salamos.
Añadimos la tinta y removemos bien, echamos las habichuelas y añadimos agua para ponerlas a cocer, hasta que estén tiernas. Si usamos una olla rápida o exprés necesitaremos menos tiempo.
Cuando estén tiernas probamos de sal y rectificamos. Las podemos dejar con más o menos caldo, según nos guste. Para emplatar podemos decorar el plato con unas piparras, como vimos en el restaurante de Madrid, o unos mejillones, o cualquier otro complemento que tengamos a mano. Están riquísimas y es otra forma de tomar las legumbres, que tan buenas y sanas son y que no deben faltar en nuestras dietas.
Recientemente hemos tenido la oportunidad de visitar las Bodegas Cortijo de Jara, que ya visitamos en 2015 y nos apetecía volver. Tras ponerme de acuerdo con Antonio Galindo, del restaurante La Divina de El Bosque, nos pusimos manos a la obra y logramos organizar la visita que fue acompañada con un maridaje de algunos vinos de esta bodega y algunos platos que aportó Antonio. Nos acompañaron amigos blogueros y no blogueros, como Aprendiendo a cocinar, Come en casa, Cocinando al potopó, Cuarto y mitá, Grupo Gastronómico El Almirez, Come en casa y El huerto de tía Lou, con ellos pasamos un día estupendo.
Monka, su jefe de cocina, Yassim y Rafa estuvieron en la cocina preparando los platos que luego pudimos degustar, tres excelentes personas y mención especial a Monka que desde su llegada a nuestra provincia ha demostrado ser un excelente cocinero.
«Cortijo de Jara» es la marca comercial de la empresa agroalimentaria «Puerta Nueva, S.L.» que se dedica a la producción y comercialización de vinos blancos y tintos, aceites y legumbres. La finca está ubicada en el km 5,2 de la carretera Estella del Marqués-Gibalbín que une Torremelgarejo con Gibalbín, muy cerca del pantano Jarilla-Jareta. Todos sus productos se pueden adquirir en la tienda que se encuentra en la calle Medina nº 79 en Jerez.
El Cortijo de Jara es una construcción típica andaluza que nos recuerda las villas romanas, que tan bien representadas están en nuestra provincia, precisamente en estas tierras fue hallada una escultura femenina romana de mármol blanco vestida con túnica, cubierta con manto y calzada con sandalias, a la que desgraciadamente falta la cabeza. Actualmente se puede ver expuesta en el Museo Arqueológico Municipal de Jerez.
En el siglo XIII el donadío de Xara fue una de las grandes propiedades que fue concedida por el rey Alfonso X el Sabio a Jerez. Actualmente la bodega se ubica en los antiguos graneros y naves, respetando la antigua estructura arquitectónica.
Llama la atención un precioso patio en cuyo alrededor se encuentran las demás dependencias, la sala de recepción de uvas, el depósito de enfriado, la bodega de barricas, el laboratorio, la zona de embalaje…No falta la tienda, en la que se pueden adquirir los vinos, aceite y productos que se elaboran en esta bodega.
También tiene una amplia terraza desde la que se divisa una vista preciosa de la finca, con sus viñedos y olivares. Junto a ella se encuentra el salón de catas y reuniones, donde celebramos nuestra comida maridada.
Fuimos recibidos por Juan, Teresa y Juan Carlos, gerente y enólogos de la bodega. Como éramos muchos nos dividimos en dos grupos, mientras la mitad visitábamos la finca en coche, viendo las viñas y olivares, la otra mitad cataba los vinos que nos ofrecieron a probar.
Juan nos contó que tras la crisis de la industria y agricultura jerezana, después de los años 80, la producción agrícola quedó en gran parte en manos de las multinacionales y la política agrícola de la Unión Europea dejó un velo de incertidumbre. Decidieron reinventarse y plantar varias hectáreas de viña a las que siguieron otras tantas de olivos, lo que permitió la recuperación de la empresa y su conversión en bodega.
Siempre han buscado la calidad antes que nada, han creado empleo y riqueza, y hoy en día están muy orgullosos de lo que han conseguido.
Tras recorrer la finca y ver sus viñedos y olivares, nos dirigimos a la bodega donde nos dieron a probar algunos de sus vinos, directamente sacados de las barricas, no de botellas.
-Vino blanco Gewürztraminer
-Tinto roble de 6 meses
-Tinto roble de 12 meses
-Tinto Merlot Selección
Los vinos están elaborados con uvas Syrah, Merlot, Tempranillo y Gewürztraminer.
El vino blanco varietal Gewürztraminer es delicioso y lleva un toque de Sauvignon Blanc. De color amarillo oro brillante. En boca es fresco, goloso y amable, de alta intensidad frutal.
El tinto roble de 6 meses en barrica contiene Tempranillo, Merlot y Syrah. Tiene color rojo cereza intenso, limpio, brillante y con bordes morados. Fresco, agradable y muy afrutado. Con persistente retrogusto.
Igual que el Tinto de 12 meses en barrica, de color rojo picota intenso, limpio, brillante y con bordes morados. Tiene una equilibrada acidez con dulces taninos, mezcla de sabores a frutos rojos y persistente retrogusto.
Tres tipos de quesos El Bosqueño, emborrado de oveja, emborrado de oveja con tres años de curación y curado con amontillado, recientemente premiado en el Worl Chees Award 2022.
Un rico guiso de garbanzos de la cosecha de Cortijo de jara con pulpo y crema de curry, un plato riquísimo que realizó Monka.
Y pan bao relleno de rabo de toro guisado con salsa kimchi y brotes de rabanitos. Todo buenísimo.
De postre pastas de almendras y hojaldrinas del Convento Madre de Dios de Sanlúcar de Barrameda, que trajo Beatriz Bartel, agente de turismo de esta localidad.
El aceite de oliva virgen extra que producen en Cortijo de Jara procede de la variedad Arbequina. Se extrae mediante procedimientos mecánicos de aceitunas libres de defectos, procedentes de olivos de la misma finca.
La recogida e inmediata molturación de la aceituna, más temprana que en otras zonas, dotan al Aceite Cortijo de Jara Virgen Extra de unas condiciones de aroma y suavidad únicos.
Pues con la compra en la tienda de vinos y aceites concluyó esta jornada tan estupenda en todos los sentidos, desde aquí doy las gracias a Antonio Galindo y Juan García Angulo por habernos recibido y atendido tan amablemente y con tanto cariño.
Hacer albóndigas en casa es sencillo, lo más importante es que la carne sea de calidad, y siempre que he publicado una receta de albóndigas recomiendo hacerlas con la mitad de carne de ternera y la mitad de cerdo, mezcladas. La primera es más seca y la segunda proporciona más jugosidad. Espero que hayáis hecho mis albóndigas con tomate, con curry, con salsas diversas…, todas riquísimas, y en cualquiera de ellas podréis ver cómo se «fabrican» las bolitas de carne. Lo que varía entre una receta y otra es lo que añadimos, la salsa.
En esta ocasión tenía muchas almendras, de El Bucarito, riquísimas y de cosecha propia. Así que me decidí a hacer las albóndigas en salsa de almendras, muy fácil de hacer y riquísimas.
Qué necesitamos:
Para los ingredientes de las albóndigas mirad alguna receta anterior
Para la salsa:
Media cebolla
Dos dientes de ajo
Pimienta negra molida
150 gramos de almendras crudas
Un vaso de vino blanco
Un vaso de caldo de pollo o verduras
Sal
Cómo se hacen:
Hacemos las albóndigas como hemos visto en algunas de las recetas publicadas con anterioridad.
Para la salsa pelamos las almendras en caso de que tengan piel, esto se hace poniendo las almendras a cocer unos minutos en agua, se dejan enfriar y se les despegará la piel con facilidad.
Sofreímos la cebolla y el ajo picados en una olla y añadimos las almendras hasta que se doren.
Trituramos todo con una batidora de mano, no importa que queden algunos trocitos. Lo volvemos a echar en la olla, salamos a gusto y añadimos el vino y el caldo. Lo dejamos hervir un poco y echamos las albóndigas. Las dejamos cocer en esta salsa unos dos minutos, si la salsa queda muy espesa añadimos un poco de agua.
Ya las tenemos listas para comer…pero yo además freí patatas cortadas en daditos y las añadí a la olla. Un plato muy completo y muy muy rico.
Mi querido y apreciado amigo Pepe Monforte me pide que le ayude a difundir su campaña en favor del shangüi mixto, que está promocionando en su premiada web Cosas de Comé.
Y lo hago con mucho gusto, pues el shangüi mixto era una de mis meriendas preferidas cuando de pequeña, hace ya…años, me lo tomaba con fruición en la desaparecida cafetería La Camelia.
Y qué rico estaba…, con su pan del bueno, su jamón York del bueno…tostadito y crujiente.
Llegaron los panes de molde industriales y el shangüi se puso lacio. Llegaron los jamones York que no son jamón sino una masa rosácea y prensada en forma de barra cuadrada, que vaya usted a saber lo que contiene. Y el queso en lonchas que no sabe a na…
Así los shangüi dejaron de gustarme, pedirlo en una cafetería tenía un plus de riesgo, pues los ingredientes hacían que el sangüi tuviera un aspecto bastante pálido, triste y pachucho.
Hasta que llegó la “moda” de hacer el pan en casa, y en la mía se ha convertido en actividad casi diaria. Nosotros hacemos pan varias veces a la semana y, entre las distintas modalidades, pan de molde…exquisito.
Desde entonces cenamos con frecuencia shangüi mixto, con su buen jamón cocido (ya no de York), un buen queso y su pan tostado y crujiente. Aunque mi amigo Pepe quiere que recomiende algún establecimiento donde se tome este manjar y merezca la pena, yo reivindico tomarlo en casa para cenar. Y si no os apetece hacer pan, lo veis engorroso, que no lo es, y preferís comprarlo en las panaderías…pues adelante. Hay muy buenas panaderías en todas las localidades de nuestra provincia que venden muy buen pan de molde y no es industrial.
Un día me dio por hacer el Croque Monsieur, que en vez de mantequilla lleva bechamel…Ohhhhh qué descubrimiento más delicioso. Se ha convertido en una de las modalidades de sangüi mixto que más nos gusta para cenar, recién salido del horno, con su bechamel derretida que cae por los lados del shangüi…Probadlo.
Dicho esto animo a todos a hacer en casa shangüi mixto, con buen pan de panadería y buen jamón y queso. Y anímo a los cocineros y dueños de establecimientos hosteleros a volver a poner en las cartas “Shangüi mixto”, con buenos ingredientes y hecho con cariño, con interés, como hay que hacer todos los platos, dulces y comidas.
Ya publiqué algunas recetas del arroz negro que tan rico está. Pero como todos los platos tienen sus variantes aquí va otra un poquito diferente y con el añadido del alioli.
El arroz negro tiene su origen en Italia concretamente en la zona del Veneto donde es tradicional el riso al nero di sepia. Gracias al comercio veneciano se extendió por todo el Mediterráneo y se hizo común en zonas cercanas a este mar y, concretamente en la zona valenciana de España, donde se tiene constancia de su elaboración desde el siglo XVII. Actualmente el arroz negro es muy popular y se elabora con frecuencia en todos los restaurantes donde sirvan arroces.
Qué necesitamos:
400 g de arroz (mejor bomba)
Dos o tres calamares
Dos bolsitas de tinta
Un cuarto kilo de gambas o langostinos
Dos dientes de ajo
Media cebolla
Media lata de tomate natural triturado
Aceite de oliva virgen extra
Pimentón dulce
Sal
Mayonesa alioli
Cómo se hace:
Se limpian y cortan en rodajas los calamares. Se pelan las gambas y con las cáscaras y cabezas hacemos un caldo, añadiendo sal. Se hace un refrito con la cebolla y los ajos cortaditos, se añade el tomate y el pimentón. Se añade la tinta y se remueve bien.
Se echan los calamares, se mueven un poco, luego el arroz y se cubre con el agua de las cáscaras de gambas, si es poca se añade del grifo.
Cuando el arroz esté casi hecho se echan las gambas peladas y se prueba de sal.
Hacemos mayonesa pero poniendo en el fondo, con la sal, un diente de ajo, si es grande usamos solo medio.
Emplatamos el arroz con un poco de mayonesa alioli al lado y lo tomamos mezclando ambas cosas. Muy rico…