Mi nombre es Lola López de la Orden y este blog nació de mi afición por la cocina. Para mí es uno de mis mayores ocios y disfruto con ella. Espero transmitiros ese gusto por cocinar y que disfrutéis también.
Este es otro de los platos que puse en casa en Navidad, casi todos los años hago salmón marinado para los canapés, pero en esta ocasión lo he usado para completar este salmón fresco y al horno. La unión de los dos consigue un resultado estupendo.
Qué necesitamos:
Un trozo de salmón fresco por persona
Salmón marinado
Sal
Pimienta negra molida
Alguna hierba seca molida
Aceite de oliva virgen extra
Huevas de lumpo para decorar
Cómo se hace:
A cada trozo de salmón fresco le echamos sal y pimienta, y un poco de hierba seca y molida (tomillo, perejil…) por encima. Encendemos el horno a 180º y, cuando esté caliente a esa temperatura, metemos el salmón en una bandeja y rociamos con aceite de oliva.
Cuando veamos que está hecho, dependiendo del grosor de cada trozo, apagamos el horno. Debe quedar jugoso, no seco. Lo sacamos y emplatamos con unas lonchas de salmón ahumado decorado con huevas de lumpo.
Se puede acompañar con mayonesa, salsa rosa…o un hummus de aguacates. A gusto de cada uno.
La croqueta, ese bocado tan delicioso que gusta a todos, tiene también su Día Internacional, ¡cómo no!
El 16 de enero…Pues como homenaje a ella voy a poner aquí los enlaces a las recetas de croquetas que tengo en el blog, todas riquísimas, unas más tradicionales y otras más novedosas…¡A hacer croquetas!!!
Muchas veces pensamos en cómo acompañar una carne, por ejemplo, y se nos vienen a la cabeza las patatas, fritas, al horno…O un pisto o verduras a la plancha. Pues aquí tenemos otra opción de acompañante, rodajas de calabacín muy fáciles de hacer y riquísimas.
Qué necesitamos:
Uno o dos calabacines
Dos huevos
Pan rallado
Sal
Pimienta molida
Cómo se hacen:
Precalentamos el horno a 180º.
Lavamos los calabacines y los cortamos en rodajas con la piel.
Echamos sal y un poco de pimienta molida en las rodajas y las empanamos con pan rallado y huevo batido.
Las metemos en el horno 20 minutos y listo. Crujientes y riquísimas.
Hoy traigo aquí otra receta de mi menú navideño, que aprendí en el taller de cocina de Navidad al que asistí en 5 Senses. Alicia en sus talleres siempre enseña recetas muy interesantes y aporta consejos muy valiosos.
Recetas de carrillada o carrilleras tengo varias en mi blog, todas riquísimas, solo tenéis que poner en «búsqueda» carrillada y os salen todas las publicadas. Elegid. Esta es una nueva opción, glaseadas, y acompañadas con unas patatas cocinadas de una forma que no había hecho nunca, así que manos a la obra y a hacerlas, que son fáciles de elaborar y están buenísimas.
Qué necesitamos:
Un kilo de carrilleras de cerdo
Un puerro
Dos cebollas
Dos zanahorias
Cuatro dientes de ajo
Una cucharadita de cilantro
Una de pimentón dulce
Una de pasta de tomate (tomate concentrado)
Un vaso de vino tinto
Un vaso de caldo de pollo o verduras
Una cucharada de salsa de soja
Mantequilla sin sal
Aceite de oliva virgen extra
Para las patatas:
Un kilo de patatas
Uno o dientes de ajo
Mantequilla sin sal
Tomillo y orégano
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Cómo se hace:
Ponemos la olla, rápida o exprés, a calentar con aceite y doramos mucho las carrilleras por ambos lados hasta que queden bien doraditas. Sin salar. Retirar.
Cortamos los ajos, las cebollas, el puerro y las zanahorias en trozos grandes y lo añadimos a la olla. Cuando se dore la carne pochamos to anterior un poco y agregamos un par de cucharadas de tomate concentrado y las dos especias, cilantro y pimentón.
Añadimos la carne. Dejamos todo unos 2 minutos y agregamos el vino con el fuego fuerte para que se evapore el alcohol. Lo dejamos unos minutos y echamos el caldo de pollo. Cuando empiece a hervir cerramos la olla y lo dejamos 30 minutos a partir de que empiece a echar el vapor.
Sacamos las carrilladas y dejamos reducir la salsa añadiendo una cucharada grande de mantequilla y un poco de soja. Colamos la salsa con un colador en otra olla y ponemos las carrilladas, dejando que se reduzca hasta que la salsa esté espesa. Se ponen en otra olla las carrilladas y se echa lo que estaba en la olla rápida pasado por colador.
Con los restos que queden en el colador podemos obtener otra salsa añadiendo caldo y batiendo con la batidora.
Para hacer las patatas ponemos en una olla grande las patatas y las cubrimos con agua fría. Las cocemos con sal hasta que estén tiernas. Las sacamos y las dejamos enfriar para después pelarlas y cortarlas por la mitad.
Cogemos una sartén amplia y echamos 2 cucharadas de aceite y una de mantequilla. Añadimos las patatas y las doramos por cada lado. Añadimos entonces el ajo rallado o muy picadito y las hierbas aromáticas con un poco de sal. Damos un par de vueltas para que todo los sabores se integren bien y listas. Acompañamos la carne con las patatas y tenemos un plato exquisito.
Estas trufas las hacía con frecuencia hace muchos años y tenía por costumbre llevarlas a mi centro de trabajo cuando era mi cumpleaños. En estos días, y aprovechando que está en casa mi nieto, las he vuelto a hacer con su ayuda, ya que él disfruta mucho en la cocina, ya conocéis su tarta de chocolate, que se que muchos de vosotros hacéis en casa habitualmente, porque me lo habéis dicho, muy fácil de elaborar y riquísima.
Estas trufitas se hacen en un santiamén y están deliciosas.
Qué necesitamos:
150 gramos de chocolate con leche
50 gramos de mantequilla sin sal
3 cucharadas de azúcar glass
2 yemas de huevo
Chocolate granulado para envolver
Cómo se hacen:
Hacemos el azúcar glass en la batidora y lo mezclamos con las yemas en un cuenco.
Añadimos la mantequilla que estará hecha una pomada, blandita. Echamos el chocolate que habremos rallado o pulverizado en la batidora. Mezclamos todo muy buen y hacemos bolitas.
Las dejamos enfriar en el frigorífico y las envolvemos en chocolate granulado. Las volvemos a enfriar y listas para comer.
Se acerca el día de Reyes y en las pastelerías, confiterías y panaderías tenemos una amplia gama de roscones para comprar, sencillos o rellenos de nata, chocolate, crema…A mí personalmente me gusta sin relleno, pero cada uno puede elegir el que más le guste. Y si alguien se atreve a hacerlo en casa porque, además de saber qué ingredientes tiene y hacerlo a nuestro gusto, nos apetece echar un rato en la cocina elaborándolo, pues aquí van tres recetas que he ido publicando a lo largo de los años en este blog. Hacer el rosco de Reyes en casa no es difícil, pero sí es una receta elaborada, sin embargo una de las formas de hacerlo es muy fácil, así que hay para todos los gustos.
Este es otro plato que puse en la comida de Navidad, gustó muchísimo, normal porque está riquísimo. Y, de nuevo, facilísimo de hacer.
Qué necesitamos:
Salmón ahumado en taco
Aguacates
Aceite de oliva virgen extra
Salsa de soja
Zumo de limón
Mostaza
Pimienta negra molida
Vinagre de vino
Sal
Cebollino para decorar
Cómo se hace:
Cortamos en daditos pequeños el salmón y el aguacate. Aliñamos el aguacate con sal, vinagre y aceite de oliva.
Maceramos el salmón con soja, mostaza, pimienta negra molida y zumo de limón. Basta tenerlo una hora en el frigorífico.
En una copa de cóctel de marisco o un vaso ancho ponemos una primera capa inferior de aguacate, encima otra de salmón y decoramos con cebollino picado.
En esta Navidad quería hacer para la cena de Nochebuena algún plato nuevo y, como había asistido al taller de cocina navideña que impartió Alicia en 5 Senses, elegí uno de ellos que me gustó mucho y era muy apropiado para una cena ligera, aunque eso es difícil de conseguir en estos días. Todo lo que aprendo en estos talleres de cocina lo suelo poner en práctica luego en casa, y así ha sido también en esta ocasión.
Lo que hace a esta ensalada que sea original, y a la vez le da un sabor estupendo, es la mayonesa que se hace con aceite en el que se han hervido las cabezas de los langostinos. Le da un toque riquísimo.
Qué necesitamos
Langostinos
Salmón ahumado
Manzana
Cebolleta (las partes verdes)
Zanahoria rallada
Eneldo
Salsa Chiplote
Cogollos de lechuga
Para los langostinos al ajillo:
Ajo
Aceite de oliva virgen extra
Para la mayonesa:
Aceite de girasol
Sal
Un diente de ajo
Salsa Tabasco o Chiplote (opcional)
Cómo se hace:
En primer lugar quiero decir que no pongo cantidades porque depende del número de comensales. Una ensalada no precisa de cantidades concretas, sino que añadimos más o menos de cada ingrediente según nuestros gustos.
Cortamos en trocitos muy pequeños todos los ingredientes menos los langostinos, que los haremos al ajillo. En esta ocasión no los hice con cayena porque ya la salsa chiplote le da un poco de picante.
Cortamos en trocitos los langostinos hechos al ajillo y los mezclamos con los demás ingredientes y una pizca de salsa Chiplote, según nos guste más o menos picante.
Para hacer la mayonesa echamos en una olla aceite de girasol, un diente de ajo pelado y las cabezas de los langostinos crudos. Los dejamos infusionar cinco minutos a fuego lento y lo colamos. Con ese aceite hacemos la mayonesa.
Añadimos mayonesa a los ingredientes de la ensalada mezclando bien. Para emplatar cogemos hojas de cogollos de lechuga y las rellenamos con la ensalada, decorando con huevas de lumpo o cualquier potro ingrediente que se nos ocurra. Buenísima y muy fácil de hacer. ¡¡Probadla!!
Los calamares rellenos se pueden hacer de diversas maneras, siempre están ricos, la receta que publiqué en 2018 es un ejemplo de ello. Esta de hoy tampoco va a defraudar, probadla que seguro que os gusta.
Qué necesitamos:
Dos calamares
Un huevo duro
Media cebolla
Una zanahoria
Dos dientes de ajo
Dos tomates maduros
Un vasito de vino bueno, oloroso, fino…
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hacen:
Limpiar los calamares, quitar las aletas y patas. Cortarlas en trocitos pequeños. En una sartén sofreír un trozo de cebolla muy picadita y, después, añadir los trocitos de aletas y patas.
Añadir el huevo duro y el perejil muy picaditos. Con esta mezcla rellenar los calamares y cerrar con un palillo para que no se salga el relleno. Enharinarlos y freír por ambas caras. Sacar y escurrir.
Hacer la salsa dorando los ajos enteros y pelados en una sartén, añadir la cebolla restante cortada y la zanahoria pelada y troceada en rodajitas. Cuando el sofrito tenga color echar los tomates rallados o triturados y dejar que se evapore el agua. Agregar el vino, sal y agua y dejar hacer hasta que los calamares estén tiernos.
Sacar los calamares y pasar la salsa por un colador a una olla, volver a echar los calamares en ella y listo. Están riquísimos y son fáciles de hacer.
Tenemos la suerte de poder contar en nuestras cocinas con el pimentón de la Vera, que podemos comprarlo en cualquier tienda o supermercado cercano a casa. Las primeras noticias que tenemos sobre el cultivo del pimiento en Cáceres se ubican a finales del siglo XV. Los frailes Jerónimos del Monasterio de Guadalupe los cultivaban y difundieron su cultivo a otros monasterios, llegando así al Monasterio de Yuste en La Vera cacereña. Este pimiento es una planta que Cristóbal Colón trajo a España en 1493, en su tercer viaje, con la idea de que sustituyera a la pimienta que se importaba de China.
A principios del siglo XIX la Vera era ya una importante zona de producción de pimentón y el aumento de la demanda provocó la extensión de su cultivo por toda la comarca de la Vera. Es de gran calidad y tiene Denominación de Origen Protegida (DOP).
Cualquier plato que guisemos con pimentón aumenta su sabor y, además da un color que lo hace muy apetecible. En esta ocasión lo he usado para guisar un atún rojo de almadraba que ya por sí solo era espectacular, comprado en Barbate.
Qué necesitamos:
Un trozo de un kilo de atún
Una cebolla
Tres dientes de ajo
Tres cucharadas de pimentón de la vera dulce
Un pellizco de pimienta molida
Un vaso de vino que sea bueno
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Cómo se hace:
Se trocea el atún en dados y echamos sal y pimienta molida, dejándolo macerar unas dos horas.
Echamos en una olla un fondo de aceite y sofreímos la cebolla y el ajo picados. Apartamos la olla y echamos el pimentón, para que no se queme, volvemos a ponerla al fuego, añadimos el atún, salamos y añadimos el vino y un poco de agua. Lo ponemos al fuego hasta que esté tierno y la salsa quede espesita.
Lo podemos acompañar con patatitas cocidas y después acabadas en el horno o fritas. O hechas directamente en el horno, con aceite y sal por encima.