Hay actividades gastronómica a las que me invitan a las que no me gusta faltar y esta era una de ellas. La invitación de «Primi» Collantes a la cata de sus vinos con los panes de La Cremita era una ocasión ineludible para degustar ambos productos en perfecta armonía, de la mano de sus «padres» Daniel Ramos y Primitivo Collantes.
Las Bodegas Primitivo Collantes son de las más antiguas de Chiclana, existen desde que los hermanos Primitivo y Tomás Collantes se establecieron en esta localidad procedentes de Santander.
La panadería y pastelería La Cremita es más nueva, Daniel Ramos es pastelero y trabajó en varios hoteles en Cádiz y otras provincias, hasta que abrió su propio obrador y, desde entonces, no ha parado. Tiene obrador y venta en el Polígono Pelagatos de Chiclana, y tiendas en Chiclana y San Fernando.

Además tuve la ocasión de conocer el Centro de Interpretación del vino y la sal de Chiclana que, aunque parezca mentira, aún no lo conocía.

El vino y la sal se merecían tener un Centro como este en Chiclana, población que debe mucho a estos dos productos en lo que se refiere a su desarrollo cultural y económico.

Merece la pena una visita detenida por sus diferentes espacios expositivos, el mar, el sol, el vino y la sal…El vino en Chiclana tiene un protagonismo especial y, en concreto, hay que señalar que las Bodegas de Primitivo Collantes, tienen 39 hectáreas de las 132 que posee el término chiclanero.

La cata fue dirigida por Dani y Primi, de forma sencilla y a la vez ilustrativa, llevándonos a todos los presentes la información adecuada para que supiéramos qué teníamos entre las manos, su proceso de elaboración, sus cualidades, haciéndonos pasar un rato muy agradable e ilustrativo.

Empezamos con una degustación del vino Matalian y un pan hecho con chicharrones de Chiclana y queso de Puerto Carrillo. Una maravilla para los sentidos, vaya cosa rica.

Seguimos catando con un Socaire acompañado de un pan con aceitunas aliñadas, otra delicia.

En tercer lugar nos invitaron a probar Arroyuelo en rama con unos picos deliciosos y originales, con hueva de atún de Gadira.

La Cremita elabora también picos sobre todo para los restaurantes, hechos con choco, mojama, tortillita de camarones…

Son muchos los restaurantes gaditanos, algunos con estrellas Michelín, que ofrecen los panes y picos de La Cremita a sus clientes.

La penúltima cata fue de Amontillado Fossi con pan de frutos secos, nueces y piñones en concreto. Otra delicia. Este Amontillado se llama Fossi, según nos explicó Primi, porque era el apellido de unos amigos de sus abuelos, al quedar la viuda sola y no saber tratar los vinos pensó que se le estaban «amontillando», pues así se decía erróneamente a los vinos que se estaban estropeando. Acudió al abuelo de Primi y éste «los salvó», por lo que se decidió darle este nombre al estupendo Amontillado Fossi.

Y acabamos con el postre, buen detalle de ambos el de ofrecernos algo dulce para acabar…un verdadero broche de oro. Moscatel Los Cuartillos con brioche de mantequilla con pasas maceradas en el mismo moscatel.

Y con este magnífico final nos quedó un dulce sabor de boca, dicho tanto en el sentido físico como emocional de la expresión. Muchísimas gracias a Primitivo Collantes por habernos invitado y habernos hecho pasar un rato estupendo. Desde aquí le animo a repetir otras catas similares, que productos hay para ello y, de camino, se difunden los magníficos productos chiclaneros de los que soy una de las más entusiastas seguidoras.

































