









Ya están cerca los atunes, ya se han colocado algunas almadrabas…es la época del atún. Pero gracias a la ultracongelación podemos tener atún todo el año. Así que hace unos días aproveché que tenía solomillo de atún en casa y lo cociné de esta manera, al coñac.
Qué necesitamos:

Cómo se hace:
Se salpimentan y maceran los trozos de atún con el coñac durante una hora. Hacer un sofrito con el ajo picado y el laurel, añadir el tomate.

Echar el atún con el coñac en la salsa de tomate y dejar cocer unos minutos a fuego lento. Y ya tenemos este rico plato hecho con buen atún rojo de nuestra zona gaditana. No puede faltar un buen pan para rebañar la salsa de tomate…Buenísimo.

La receta del risotto es de origen italiano, del norte de Italia que es de donde procede el queso parmesano, de la ciudad de Parma, con toque lieramente salado y textura consstente. Y es que este tipo de queso es uno de los ingredientes básicos de este plato. El arroz y el queso deben ser los adecuados, un arroz de grano corto que resiste bien un prolongado tiempo de cocción, y el queso parmesano que que proporciona la cremosdad característica.

Se puede hacer con ingredientes variados, setas, carnes, pescados o mariscos…En esta ocasión lo hemos elaborado con pollo y champiñones. Veamos como se hace.

Qué necesitamos:
Cómo se hace:
Echamos al pollo cortado sal y pimienta.

Se hace un sofrito con la cebolla picada, hasta pocharla. Se añaden los champiñones y el pollo y se rehogan. Añadimos el arroz y el vino y se va echando agua o caldo poco a poco. No se debe añadir el agua o caldo de una vez sino poco a poco. Salamos a gusto.

Se remueve con cuchara de madera hasta que el arroz quede tierno, a fuego lento. Rallamos el queso sobre el arroz o ehamos por encima las láminas o virutas de queso parmesano.

Dejamos reposar un minuto, no más, tiempo en el que adquirirá la cremosidad que lo caracteriza.

He estado recientemente en Montalbán , localidad cordobesa famosa por la calidad de los ajos que allí se cultivan. Por supuesto compré una buena ristra de ajos rojos y con ella estoy cocinando muy buenos platos, que iré colgando en el blog para que los conozcáis.
El ajo español es un producto de calidad muy apreciado y demandado nacional e internacionalmente y desde aquí hago un llamamiento para consumir nuestro ajo y no el chino, que invade nuestros mercados, cada vez menos gracias al arancel impuesto por Europa. El ajo chino es de peor calidad y, además, debemos tener en cunta que el bajo precio que tiene es por el ínfimo salario que cobra el pobre chino que trabaja en esa industria. En españa Andalucía es la segunda región productora de ajo, y de esta producción el 75% es de Montalbán.
El ajo es buenísimo para la salud, tiene numerosas propiedades saludables, como ser antiséptico, depurativo, diurético, vasodilatador, antioxidante, expectorante etc etc…Tiene vitaminas A, B, c, D y E. En fin, que comer ajo de la manera que sea es muy beneficioso.

Qué necesitamos:
Cómo se hace:
Se limpian y cortan las setas.

Se cortan los dientes de ajo que nos parezca adecuado, tres o cuatro. En una sartén echamos aceite y refreímos los ajos y la guindilla. A continuación echamos las setas y removemos.

Volcamos el vino y salamos a gusto. Las dejamos hacer hasta que estén tiernas. Riquísimas como plato individual o acompañando carne.

En este blog podéis ver bastantes recetas con berenjenas, y es que me gustan mucho y se pueden hacer de forma variada. En esta ocasión de nuevo berenjenas…y de nuevo con queso. Y es que ambas cosas me gustan mucho y, además, combinan muy bien.
Qué necesitamos:
Cómo se hacen:
Se cortan as berenjenas longitudinalmente y sin pelar, en rodajas finitas.

Se colocan en una fuente de horno y se les echa por encima un chorrito de aceite de oliva. Se rellena cada lámina de berenjena con una rodaja de queso de cabra y se pincha con un palillo formando un rollito.

Se sala a gusto y se cubren con tomate frito.

Por encima se echa abundante queso rallado y se mete al horno precalentado a 180º.

Subimos la temperatura del horno a 200º y se dejan hacer hasta que la berenjena está tierna y el queso derretido.

Acaba de irrumpir en Cádiz Cocina de Ideas, una nueva empresa gaditana especializada en comunicación y marketing gastronómico.

De la mano de Carmen Ibáñez Quiñón llega este proyecto vinculado al actual auge de profesionales en el sector gastronómico y alimentario de la provincia de Cádiz, al que le viene muy bien dar a conocer sus establecimientos, productos e iniciativas.
Cocina de Ideas se basa en la experiencia específica en los ámbitos en los que Carmen trabaja: los medios de comunicación tradicionales y digitales, el marketing y, por supuesto, la gastronomía local y la red de profesionales que se viene construyendo desde que comenzó el fenómeno culinario en la provincia de Cádiz.

Según cuenta Carmen los nuevos tiempos demandan nuevos servicios. El turismo es el motor de la provincia de Cádiz y, con él, la gastronomía, que se ha convertido en uno de los grandes reclamos para los visitantes. Son muchas las bondades de la cocina gaditana y sus productos, de los que surgen desde recetas tradicionales a otras más modernas e innovadoras, gestada en los últimos años y con un alto prestigio tanto en el ámbito nacional como internacional.
Tras ella se encuentran cocineros, emprendedores y productores que tienen mucho que decir sobre cómo trabajar cada día por la calidad unida a la rentabilidad, en la búsqueda de un éxito que es cada vez más palpable en los nuevos establecimientos y nuevas marcas que están naciendo en Cádiz y su provincia. Cervecerías artesanales, panaderías, bodegas, empresas y fábricas de productos del mar y del campo… la lista es muy amplia y no para de crecer. De la misma forma, aumentan las jornadas y eventos dedicados a la gastronomía y la cultura gastronómica, dirigidos a los propios gaditanos y a gente de fuera, quienes a través de estos acontecimientos conocen, defienden y promocionan este importante patrimonio.
Cocina de Ideas surge como respaldo a todos los empresarios del sector hostelero y alimentario, así como a las instituciones públicas turísticas y asociaciones gastronómicas que necesiten darse a conocer al público, mejorar su eficacia mediante técnicas de marketing o perfilar su orientación gastronómica de acuerdo a las tendencias más actuales. Además pretende afrontar de forma personalizada las necesidades de sus clientes, confeccionado para cada uno de ellos una estrategia personalizada sustentada en la infinitas posibilidades que ofrece el paisaje gastronómico gaditano.
No es, como algunos piensan, un estudio de diseño gráfico, aunque colaboran con diseñadores para renovar imagen,cartas,logotipos…El punto fuerte de Cocina de Ideas es la comunicación escrita para difundir noticias sobre empresas o marcas de restaurantes, bares, tabernas, tiendas, alimentos, vinos, cervezas… También gestionan las redes sociales. Son, en resumen, especialistas en gastronomía y prensa llevando el mensaje a los potenciales clientes.
Si alguna empresa está interesada puede contactar sin compromiso con:
Carmen Ibáñez Quignon
Teléfono: 667 315 023
Email: carmen@lacocinadeideas.es
Hace unos días volvimos a hacer cruasanes en casa, rellenos de jamón y queso. Ya expliqué cómo se hacían los cruasanes y cómo también se pueden rellenar de chocolate.

Es importante que no haga mucha calor pues la mantequilla debe estar fría siempre, por eso es mejor hacerlos en invierno. Pues como decía antes hicimos cruasanes no hace mucho y sobró un poco de masa. Con esa masa probamos a hacer palmeritas…y salieron riquísimas.

Para la receta de la masa repetimos la misma que para los cruasanes.
Qué necesitamos:
Cómo se hace:
Se extiende la mantequilla con un rodillo entre dos films de plástico o hojas de papel para horno, dejando una lámina mas o menos uniforme, y se guarda en la nevera. A continuación se mezcla todo lo demás menos la levadura. Cuando está casi terminado el amasado se incorpora la levadura disuelta en un poco de agua y se amasa hasta que quede uniforme. Se extiende un poco la masa y se mete en la nevera: 60 minutos si se hace el medio kilo de harina, y 30 minutos para los 100 grs.Se extiende bien la masa con un rodillo, que quede de forma circular. Ahora viene el hojaldrado que consiste en poner la lámina de mantequilla en el centro de la masa extendida. Se tapa la mantequilla bien con la masa y se pliega, extender con el rodillo y volver a plegar, extender con el rodillo y plegar de nuevo… así hasta tres plegados y extendidos. Mientras más plegados más fino sale el hojaldre.

Entre cada plegado hay que enfriar en el frigorífico unos minutos, para que la mantequilla no se derrita y se mezcle con la masa. Al final, recortar triángulos de 9 cm. de base y el doble en los otros lados (aproximadamente) y enrollar formando los croissants. Si se van a rellenar hay que poner el relleno antes de enrollar. Yo corté unos triángulos de jamón cocido y queso en lonchas.

Dejar reposar en sitio templado durante 1 hora. Pasado dicho tiempo se pintan con huevo batido y se meten al horno, precalentado a 200º, unos 12-13 min.

Ya tenemos unos cruasanes exquisitos.

Extendimos la masa que sobró y la doblamos enrollando por ambos lados. Cortamos en forma de palmeritas.

Las pintamos con huevo batido y echamos azúcar por encima.

Las metemos en el horno precalentado a 180º hasta que estén doradas. Buenísimas.

Aquí va la receta de cómo hacer menudo casero, con los callos comprados en la carnicería, de confinza por supuesto, para que estén bien limpios. Además de garbanzos y chorizo hemos añadido morcilla, puede ser de Ronda, de cebolla o de arroz, la que más nos guste.
Qué necesitamos:

Cómo se hace:
Como los callos ya vienen limpios y cortados no tenemos que hacerlo nosotros, los echamos directamente a la olla. Añadimos la morcilla y el chorizo. En una sartén hacemos un sofrito con el tomate, el ajo, el laurel y la cebolla.

Echamos este sofrito en la olla y añadimos todos los demás ingredientes. Cubrimos con agua y lo ponemos a hervir hasta que estén hechos, tiernos y con la salsa bien espesita.

Una vez terminado de hacer lo pasamos a una cazuela de barro y añadimos los garbanzos ya cocidos. Mejor tomarlo al día siguiente, está más bueno como ocurre con todos los guisos.

El solomillo es la parte del atún que, igual que en el cerdo o la ternera, está ubicada en la parte superior del lomo. Se suele usar para hacer tartar y tataki, pero también está muy bueno cocinado en guisos y a la plancha. El consejo que doy para que con esta receta resulte jugoso es no hacerlo mucho, que quede medio hecho. Si se deja cocer en la salsa de vino mucho tiempo queda más seco.
Qué necesitamos:
Cómo lo hacemos:
Cortamos el solomillo en medallones o rodajas no muy finas.

En una sartén echamos aceite y refreímos los ajitos pelados y cortados con el perejil. Cuando estén refritos pasamos un poco los medallones de atún por ambas caras y, a continuación, echamos el vino.

Los dejamos cocer unos minutos, pocos, por el motivo que hemos dicho arriba. Y los sacamos…listos para tomar. Y chuparse los dedos.
