Ahora que empieza el calor nos va apeteciendo cada vez más platos refrescantes, frescos, y las ensaladas son las reinas del verano junto con su compañero el gazpacho.
Las ensaladas no tienen que ser siempre de lechuga, cada vez vemos más variedad de ingredientes para hacer una ensalada, y entre ellos las patatas cocidas son de lo más agradable de tomar, bien aliñadas y acompañadas.
Para hacer una ensalada de patatas, o patatas aliñadas, es mejor comprar patatitas pequeñas, que venden precisamente para eso, para cocerlas. Así se cuecen en menos tiempo con su piel y conservan mejor sus propiedades.
Qué necesitamos:
- Un kilo de patatas pequeñas, de cocer
- Dos tomates para ensalada
- Aceitunas tipo manzanilla sin hueso
- Una lata de ventresca de atún en aceite de oliva
- Sal
- Aceite de oliva
- Vinagre de vino
Cómo la hacemos:
Hervimos las patatas con la piel en agua con sal. Cuando estén tiernas las dejamos enfriar un rato y, aún templadas, las pelamos y cortamos. Cortamos los tomates en cuadraditos y los mezclamos con las patatas. Añadimos sal a gusto y vinagre.
Añadimos el aceite del atún y un poco más de aceite de oliva, y mezclamos bien. Haciéndolo con las patatas aún calentitas éstas cogen mejor el aliño. Decoramos con la ventresca de atún y las aceitunas. La enfriamos en el frigorífico y lista para tomar.


