Nos encantan las croquetas y en este blog he publicado varias recetas, del puchero, de jamón, de espinacas, de gambas…Pero nunca las había hecho de champiñones, así que cuando últimamente he comprado champiñones he probado a hacerlas con ellos, al ajillo…y me han salido buenísimas.
Qué necesitamos:
- Champiñones
- Un diente de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Vino blanco
- Harina de trigo
- Leche
- Caldo de verduras
- Sal
- Huevos
- Pan rallado
Cómo se hacen:
En primer lugar hacemos los champiñones al ajillo. Los laminamos, igual que el ajo. En una sartén ponemos un poco de aceite y freímos un poco el ajo, añadimos los champiñones y sal, los pasamos un poco y añadimos un chorrito de vino para que se hagan.

En la misma sartén echamos tres cucharadas soperas de harina de trigo, bien llenas, y removemos hasta que deje de estar blanca, señal de que ya no está «cruda». Añadimos un vaso de caldo y dos vasos de leche, a fuego bajo y sin dejar de remover con pala o cuchara de madera. Tiene que ser a fuego bajo para que no se formen grumos. Añadimos otro pellizco de sal y seguimos removiendo hasta que la masa se despegue de la sartén, la volcamos en un recipiente de vidrio o cerámica, no de plástico, y dejamos que la masa se enfríe., Ya fría vamos formando las croquetas, las pasamos por pan rallado, huevo batido y, de nuevo, pan rallado.

Y ya solo falta freírlas, a fuego fuerte hasta que queden doradas. Riquísimas.